Hoy entrevistamos a a Dolores Peleteiro, Directora y co-fundadora de Chester College International School en Santiago de Compostela y venimos a contaros todo lo que nos ha dicho sobre su campamento.

Chester College International School es un centro educativo extranjero oficial que lleva más de 40 años organizando campamentos de verano a niños y adolescentes de los 3 a 18 años, tanto del colegio como de fuera, procedentes de Santiago de Compostela y de muchos otros lugares de España y del mundo. Ver información de los campamentos

Le preguntamos ¿Cuántos años llevas en el sector? Chester College empezó su andadura organizando cursos de verano de inmersión en el inglés, tanto de día como residenciales, en el verano de 1984. Son más de 41 veranos consecutivos. ¡Casi nada! Por el centro han pasado más de 5000 niños y adolescentes y casi 500 profesores, de Irlanda, Estados Unidos y Reino Unido, fundamentalmente.

¿Qué te animó o motivó a crear el campamento?

Nos motivó fundamentalmente el deseo de crear un contexto de aprendizaje del inglés riguroso y eficaz, a la par que familiar y muy divertido, propio de la época estival. Nuestro lema siempre ha sido: “máximo aprendizaje, sin necesidad de salir de España”.

Desde tu punto de vista ¿Qué crees que le aporta el campamento al niño?

El Chester International English Summer Camp es un programa de inmersión 100% en inglés, desde la mañana a la noche, en pequeños grupos, con profesores nativos especializados. Los participantes tienen sesiones de comunicación eficaz, música y teatro, excursiones, mucho deporte…

Nuestros campers dan, por lo general, un salto cualitativo en su confianza a la hora de comunicarse en inglés. Además de eso, el Camp es un contexto idóneo en el que explorar otros deportes, descubrir y desarrollar nuevas habilidades, hacer amigos de otras ciudades y países… Crecer como personas, en definitiva, en un contexto familiar realmente seguro.

Las cifras de repetidores en los campamentos son realmente altas: el 50% de los campers repiten más de un año; un 60% ¡hasta 4 años o más!

¿Cómo recomienda que sea la comunicación entre los padres y el niño durante el campamento?

Los campers residentes (los que vienen de otras ciudades o países) tienen un momento reservado al final del día para comunicarse con sus padres si lo desean, y viceversa. Recomendamos que, especialmente en los primeros días, las llamadas sean moderadas, ya que esto suele favorecer una mejor adaptación e integración de los niños. En cualquier caso, entendemos que cada niño es diferente y adaptamos esta recomendación a cada situación particular.

¿Qué crees que te diferencia del resto de los campamentos?

Creo que lo que más nos diferencia es nuestra trayectoria y cercanía. Llevamos desde 1985 mejorando nuestros programas. Somos un campamento pequeño, de máximo 90 participantes, lo que nos permite conocer de verdad a cada niño y acompañarle de forma personalizada y donde resulta sencillo sentirse conocido, integrarse y hacer nuevos amigos.

Además, ofrecemos un entorno internacional, donde conviven campers de distintos países. Destacaría también el uso de las artes escénicas como eje pedagógico: todos los campers participan con ilusión en la preparación de un musical por todo lo alto, trabajando la comunicación en inglés, además de la confianza y el trabajo en equipo, entre muchos otros aspectos, de una forma natural, motivadora y divertida.

Para algunas familias será también importante saber que ofrecemos a los campers la posibilidad de participar en Misa los domingos.

Y por último, no podemos olvidar nuestra ubicación: en un campus amplio y verde, con mucho bosque, pistas deportivas, piscina exterior… en las afueras de Santiago de Compostela, patrimonio de la UNESC0, una ciudad pequeña con mucha vida cultural, y a tiro de piedra de nuestras maravillosas playas gallegas, entre otros enclaves de interés.

Antes mencionaste que los participantes del Chester International Summer Camp elaboran un Musical: ¿me puedes comentar algo más sobre esto?

Claro. A lo largo del mes de julio, nuestros campers preparan 2 musicales (uno los niños de 8 a 12, y otro los adolescentes de 13 a 18) por todo lo alto, que representan a final de mes en un Auditorio profesional en Santiago. La experiencia es realmente memorable. ¡Hay que vivirla para entenderla!

A través de todo lo que entraña la preparación de un Musical, los niños y adolescentes trabajan indirectamente vocabulario, fonética, entonación, articulación, oratoria…, además de autoconfianza, trabajo en equipo… Los beneficios de esta actividad son muy amplios.

Desde tu punto de vista ¿qué caracteriza a un buen profesor o monitor en el campamento de verano?

Contamos con un equipo sólido, formado por profesores cualificados (inglés, música, teatro) y monitores de deportes y actividades, todos con experiencia en sus áreas. Su selección es muy rigurosa e incluye entrevistas personales y referencias telefónicas a supervisores y directores de trabajos previos. Buscamos personas alegres, responsables y comunicativas, que disfruten interactuando con los campers y que puedan ser un referente para ellos.

La alimentación durante la estancia del niño en el campamento es algo que interesa mucho a los padres ¿nos podríais contar un poco cómo organizáis el menú del campamento?

En los campamentos cuidamos especialmente la alimentación, elaborando menús que procuramos sean tanto equilibrados como sabrosos, y que enviamos a las familias al principio de cada programa.

Trabajamos con cocina propia (¡tenemos la misma chef de cocina desde hace casi 20 años!) y proveedores locales, garantizando variedad, productos frescos de proximidad y opciones para alergias o dietas específicas. Nuestro objetivo es que los campers coman sano, variado y disfruten también de ese momento del día.

¿Nos puedes contar alguna anécdota que recuerdes de algún campamento?

¡Son tantas que la verdad es que me cuesta decirte una! Me vienen recuerdos de esos primeros años en los que viajar a España para dar clase en verano no era nada habitual.

Traíamos todos los años a un grupo de profesores de Irlanda que, al ver el sol, se ponían como locos de contentos. Había que insistirles mucho para que se pusieran protector solar y no se quemaran (y sólo algunas veces lo conseguíamos).

Llevando más de 40 años en el sector, ¿imagino que estaréis ya teniendo en los campamentos a hijos de niños de los primeros años?

¡Efectivamente! No imagináis la ilusión que nos da recibir en verano a los hijos e hijas de campers de – por lo pronto – los años 80 y 90. ¡No son pocos! Siempre que nos acordamos intentamos buscar fotografías de esos años y recrear fotos con los niños, y a veces sus padres, en la misma posición. Es largo el camino recorrido y siempre ilusionante. ¡Lo mejor está por venir!

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¡Feliz búsqueda de campamento de verano!