Cuando empezamos en Rockcamp® hace ya muchos años, teníamos una idea muy clara: queríamos crear el campamento que nos hubiera gustado vivir cuando éramos jóvenes amantes de la música.

Un lugar donde los chicos y chicas no solo aprendieran a tocar un instrumento, sino donde pudieran sentir lo que significa vivir la música, compartirla con otros y descubrir todo el potencial que tienen dentro. Hoy, después de muchas ediciones y miles de participantes, seguimos viendo cada verano cómo esa idea inicial se hace realidad.

Un campamento para quienes sienten pasión por la música

Rockcamp® es un campamento de verano dedicado a la música rock para jóvenes de entre 9 y 17 años. Pero más que un simple campamento musical, lo que intentamos crear es una experiencia completa alrededor de la música.

Durante el campamento, los participantes pueden elegir su instrumento: guitarra, bajo, batería, teclado o voz. Cada día reciben clases adaptadas a su nivel, porque algo que siempre explicamos a las familias es que no hace falta saber tocar para venir. Tenemos desde chicos que ya llevan años tocando hasta otros que vienen simplemente porque les encanta la música y quieren empezar. Lo importante para nosotros no es el nivel, sino las ganas.

Además de las clases de instrumento, organizamos talleres musicales sobre historia del rock, técnica de sonido, composición, baile o estética rock. Todo está pensado para que entiendan la música desde diferentes puntos de vista.

El momento que lo cambia todo: subirse al escenario

Si tuviéramos que elegir uno de los momentos más especiales del campamento, sería cuando los acampados se suben al escenario.

Para nosotros la música no es solo aprender acordes o técnica. La música se vive tocando, compartiendo y sintiendo lo que ocurre cuando estás delante de un público. Durante la semana los participantes forman grupos, ensayan juntos y preparan actuaciones.

Al final del campamento todos pasan por el escenario varias veces. Y siempre ocurre algo que nos sigue emocionando después de tantos años: acampados que llegaron con vergüenza o inseguridad acaban disfrutando delante del público como auténticas estrellas del rock.

Ese momento de superación personal es una de las cosas que más nos gusta ver.

Mucho más que música

Aunque la música es el corazón de Rock Camp®, también queremos que sea una experiencia completa de campamento. Por eso durante la semana también hay piscina, juegos, gymkhanas, veladas nocturnas, talleres creativos y muchas actividades al aire libre. El campamento se realiza en pleno pinar soriano, en un entorno natural espectacular que permite combinar música y naturaleza de una forma muy especial.

Para nosotros es importante que los participantes vivan un verano intenso, divertido y lleno de experiencias nuevas.

Un lugar donde hacer amigos que comparten tu pasión

Una de las cosas que más nos cuentan las familias cuando termina el campamento es que sus hijos han hecho amigos que comparten su misma pasión por la música.

Muchos llegan sin conocer a nadie y en pocos días están formando una banda con compañeros de diferentes ciudades… e incluso de otros países. Cada verano recibimos participantes de distintos lugares del mundo, lo que hace que el ambiente del campamento sea todavía más enriquecedor. Es muy bonito ver cómo muchas de esas amistades continúan durante años.

Lo que realmente buscamos en Rock Camp®

Si tuviéramos que resumir qué queremos conseguir con Rock Camp®, diría que buscamos tres cosas:

  • Que descubran o desarrollen su pasión por la música

  • Que ganen confianza en sí mismos

  • Que vivan una experiencia que recuerden toda la vida

Para nosotros el campamento no es solo una actividad de verano. Es un espacio donde los jóvenes pueden expresarse, crear, equivocarse, aprender y crecer.

Y cada año, cuando vemos a los acampados despedirse el último día prometiendo volver el verano siguiente, sentimos que todo el esfuerzo merece la pena.

Porque al final Rockcamp® no es solo un campamento de verano Es una experiencia que muchos recuerdan durante toda su vida.